📆 Semana 3
La floración empieza a tomar forma real. Tras la defoliación severa, la planta responde reorganizando su energía hacia los puntos de luz principales, mejorando la penetración y la aireación interna. La estructura queda más limpia y enfocada al desarrollo de los futuros cogollos.
El verde se mantiene en tono lima, con un ligero amarilleo en las hojas más grandes. Esto puede indicar una demanda creciente de nitrógeno durante la transición, algo habitual en este punto del ciclo, especialmente tras una poda intensa. Aun así, la planta sigue activa, sin síntomas de bloqueo ni desajustes graves.
Los primeros “erizos” comienzan a marcar presencia y el estiramiento aún acompaña, aunque empieza a moderarse. El sistema radicular sigue funcionando con estabilidad y la absorción se mantiene constante.
La energía ya no está en crecer, sino en formar.
Seguimos creciendo fuerte 💪!